Contacto:

Correo electrónico

Ubicación:

e-mail : contacto @abriendocaminos.org.co

Sembrando

A modo de sinopsis…

El internet modificó la naturaleza de la pornografía; la accesibilidad, asequibilidad y anonimato atraen nuevos interesados de todo el mundo, con suficientes recursos se invierte en experiencias sexuales en vivo e interactivas en las que el espectador puede ver a la modelo/actriz en tiempo real e incluso solicitar ciertas actuaciones de ella, pagando sumas extras de dinero. Este es el mundo de las modelos webcam: la pornografía; llámese pornografía softcore(1), mediumcore(2), hardcore(3), gonzo(4), feature(5), para ganar cientos de dólares por hora.

Los estudios webcam son una industria multinacional creada por hombres y para hombres, son un medio que perpetúa el desequilibrio entre mujeres y hombres, donde los hombres son dominantes y poderosos y las mujeres sumisas e impotentes y sin derecho a decir “no” a lo que es degradante y violento, en ningún momento se puede afirmar que es una actividad liberadora para la mujer ya que implica falta de libertad y aumento de opresión.

Con frecuencia se hace diferencia entre prostituta y modelo webcam porque la primera pertenece al mundo real y la segunda a una especie de ficción, sin embargo se puede considerar como otra forma de prostitución con características especiales porque en las dos “actividades” una o más personas realizan actos sexuales a cambio de una compensación, siendo la segunda especialmente traumática porque las imágenes de los abusos nunca se pueden eliminar del internet. El vínculo entre pornografía webcam, prostitución y trata es tan grande que la pornografía impulsa la demanda al aumentar la tendencia de los hombres a comprar los cuerpos de las mujeres e imitar o recrear lo visto en el internet con las mujeres víctimas de la prostitución.

Los estudios webcam son cada día más numerosos porque como toda la pornografía es un comportamiento que crece porque el espectador necesita cada vez más tiempos y más largos para lograr el nivel de disfrute y no sólo esto sino que va ascendiendo en el tipo de pornografía, desde la light a la violenta y degradante convirtiéndose para la modelo a la larga en un abuso, más grave si se tiene en cuenta que no se sabe si la mujer que está detrás de la cámara lo hace voluntariamente, por necesidad económica o bien contra su voluntad.

Si nos detenemos en las estadísticas se observa que a medida que aumenta la demanda de las webcam en la industria de la pornografía también aumentan los casos de trata sexual, ambas van de la mano. No significa que todas las _modelos_son víctimas de la trata, pero ha salido a la luz que algunas lo son y otras no, y no hay una manera real de distinguir o diferenciar entre las dos; el consumidor de las páginas webcam no puede conocer quienes han aceptado y quiénes no.

Aunque se señale lo contrario, también los estudios webcam se caracterizan por la violencia, el sexismo, el racismo, la agresión verbal y física, el acoso, la humillación, y las mujeres están obligadas a aparecer como si disfrutaran de la violencia sexual. Los hombres y los niños aprenden que no necesitan respetar un “no”, que la violencia es la forma como se hacen cumplir las normas masculinas y las mujeres desde jóvenes terminan pensando que la violencia sexual es lo que deben esperar en todos los encuentros sexuales, de esta forma se promueve y perpetúa el machismo en una “actividad” que no enseña una sexualidad basada en el consentimiento, el respeto y la igualdad, sino todo lo contrario. Minimiza, es decir, quita importancia a la violencia contra la mujer, pero ante el aumento de feminicidios no se puede callar el auge de este tipo de pornografía porque la deshumanización de la mujer por los agresores permite cometer toda clase de delitos y radicaliza la violencia sexual de los hombres contra las mujeres.

Visto así, los estudios webcam producen una visión distorsionada de la sexualidad al punto de que los hombres consumidores se vuelven exigentes, críticos con ellos mismos y sus parejas adoptando expectativas fuera de la realidad y dañinas para la convivencia matrimonial, incapaces de experimentar el romance, la pasión y la intimidad física y emocional con su pareja real, llevándolos a prácticas sexuales incómodas que no son ni deseadas por sus parejas ni placenteras, además de que en los estudios se les ha vendido la idea de que la tarea de la mujer es complacerlo sexualmente, por lo cual hay personas que afirman que este tipo de pornografía es una toxina social que destruye las relaciones, roba la inocencia, erosiona la compasión, engendra violencia y mata el amor(6).

Otro aspecto que no se puede olvidar hace relación a los niños que en gran parte tiene hoy acceso a internet y llegar a la pornografía no es una excepción, es lo normal; en los hogares pueden tener filtros pero el riesgo considerable está fuera de ellos. Se empieza a escuchar que en otras latitudes hay organizaciones que, de forma oculta, ofrecen este tipo de servicios por webcam con menores(7). Una reciente investigación de la Universidad Eafit verificó que el 35% de los menores de edad en Colombia reconocen haber visto pornografía en internet, de ahí la importancia de la educación sexual en el hogar, el tiempo es finito y es indispensable vivir el presente anticipando el futuro, pensando en las generaciones del mañana.

  1. Género pornográfico en el que las escenas de sexo son más light, es decir, aquél en el que gracias a la cámara no se incluyen primeros planos de genitales (masculinos ni femeninos) y tampoco muestra en detalle penetraciones.
  2. Pornografía convencional, que es aquella donde los modelos enseñan la totalidad del cuerpo en posturas más o menos provocativas.
  3. Género pornográfico más extremo, pues muestra explícitamente el acto sexual, ya sea vaginal, anal u oral, o con aparatos o cualquier otro tipo de utensilios
  4. Aquella que no tiene ningún argumento pues lo único importante es filmar el acto sexual de manera explícita. En ella los primeros planos de los genitales hacen que los espectadores se sientan como si estuvieran haciendo actos sexuales y donde la violencia física y verbal es la norma.
  5. Aquella en la cual hay un argumento, una historia, con nudo y desenlace.
  6. Cf. Dr. James DOBSON'S EN: https://www.facebook.com/DrJamesDobsonsFamilyTalk/posts/pornography-is-a-social-toxin-that-destroys-relationships-steals-innocence-erode/10154177863676735/.
  7. Antonio J. Mora. Pornografía infantil: la cara oscura de Internet, El país.com, 14 de enero de 2019